Conciliar el sueño

¿Cuánto tiempo es normal tardar en dormirse?

Lo esencial

  • Lo habitual son unos 10 a 20 minutos. Es el rango que suelen citar los especialistas para adultos sanos, una referencia y no un cronómetro.
  • Más de 30 minutos casi todas las noches es una señal. Si además lo notas de día, puede tratarse de insomnio.
  • Dormirte en uno o dos minutos tampoco es un don. Como costumbre, puede ser señal de que te falta sueño.
  • Hay señales que piden médico. Somnolencia de día aunque duermas lo suficiente, ronquidos fuertes con pausas al respirar o dar cabezadas al volante.

Lo que se suele citar como normal en un adulto sano son unos 10 a 20 minutos para dormirse, una referencia orientativa y no una regla estricta [1]. Tardar algo más alguna noche no significa nada. Lo que conviene vigilar son los dos extremos: pasar de la media hora casi todas las noches, que puede apuntar a insomnio [2], y caer rendido en uno o dos minutos, que puede indicar que te falta sueño [1].

Qué es la latencia del sueño

El rato que pasa entre que te acuestas para dormir y el momento en que te duermes tiene nombre en medicina del sueño: latencia del sueño. Es una de las medidas básicas de la especialidad y un objetivo central en el tratamiento del insomnio [1]. En un laboratorio se mide con sensores que registran la actividad cerebral [9]. En casa solo tienes tu impresión, y es bastante borrosa.

Los dispositivos tampoco lo resuelven del todo: una pulsera puede contar como "intento de dormir" la media hora que pasaste leyendo en la cama [1]. Así que piensa en franjas y no en minutos exactos: claramente menos de 10, alrededor de 10 a 20, o más de 30 de forma habitual. La latencia es además solo una parte de la noche; la calculadora de eficiencia del sueño la combina con el tiempo que pasas despierto después para mostrarte qué porcentaje de tu tiempo en la cama duermes.

Qué decide lo rápido que te duermes

Dos sistemas tienen que ponerse de acuerdo. El primero es la presión de sueño: cuanto más tiempo llevas despierto, más necesidad de dormir acumula el cuerpo, un impulso ligado a una sustancia llamada adenosina que se va acumulando en el cerebro a lo largo del día [5]. El segundo es el reloj biológico, que usa la luz, la oscuridad y la rutina para decidir cuándo toca tener sueño [5].

Un martes normal, acostándote a tu hora, los dos empujan en la misma dirección y el sueño llega sin mucha ceremonia. Cuando no coinciden, por ejemplo el domingo por la noche después de dos mañanas levantándote tarde, te toca esperar mirando al techo.

La edad también influye, aunque menos de lo que se cree. En un metaanálisis de 65 estudios en personas sanas, la latencia tendía a aumentar a lo largo de la edad adulta, pero el efecto se reducía en los estudios que descartaban con cuidado a participantes con problemas de salud [3].

Cuando tardas demasiado: la referencia de los 30 minutos

No hay una frontera mágica. La psicóloga del sueño Michelle Drerup, de Cleveland Clinic, insiste en que tardar un poco más no significa automáticamente que algo vaya mal [1]. Aun así, 30 minutos es la cifra que más verás: la guía para pacientes de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño pregunta si tardas más de media hora en dormirte como una de sus preguntas para detectar insomnio [2].

Lo que pesa es el patrón, no una noche. Esa misma guía une la dificultad para dormirse con síntomas de día (cansancio, irritabilidad, somnolencia o falta de energía) y con haberte dado una oportunidad justa: tiempo en la cama para dormir al menos 7 horas, en un dormitorio seguro, oscuro y silencioso [2]. Si ocurre al menos tres veces por semana durante al menos tres meses, encaja con el insomnio crónico; si dura menos, se habla de insomnio de corta duración. Y una mala noche suelta, a menudo por estrés, no es insomnio [2].

Hay una trampa en intentar dormir con más ganas. Cuanto más se esfuerza alguien con insomnio por dormirse, más frustrado se siente y más le cuesta [12], y pasar mucho rato despierto en la cama acaba enseñando al cerebro a asociar la cama con estar despierto [1]. Por eso la recomendación es levantarse cuando el sueño no llega, una técnica llamada control de estímulos que una revisión de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño consideró eficaz para el insomnio crónico [4]. Cuándo levantarte y qué hacer mientras tanto lo explicamos en qué hacer si no puedes dormir.

Por qué tardas más: las causas de siempre

La mayoría de las noches lentas tienen una explicación corriente. La cafeína es la clásica: bloquea la señal de la adenosina que te da sueño [5], así que el café con leche de las cinco de la tarde puede seguir de guardia a medianoche. La luz intensa por la noche, de la tele, del teléfono o de una lámpara potente, le da a tu reloj biológico una falsa señal de "todavía es de día" [5].

Los horarios cuentan. Acostarte y levantarte a horas muy distintas desajusta el reloj interno, y las siestas largas o a última hora de la tarde pueden dejarte demasiado descansado para la noche [1]. Y luego está la cabeza: el estrés libera hormonas como el cortisol y la adrenalina, que suben el pulso y la alerta, justo lo contrario de lo que necesita el sueño [1]. Un mensaje que te altera, una película de miedo o un entrenamiento intenso a última hora también hacen más difícil desconectar [1]. El reflujo, las piernas inquietas y algunos medicamentos pueden retrasar el sueño [1]; si sospechas de una receta, háblalo con quien te la recetó antes de cambiar nada.

El otro extremo: por qué caes rendido en dos minutos

Tu pareja da vueltas durante una hora y tú estás dormido antes de terminar la primera página. Es tentador verlo como un talento, pero lo rápido que te duermes refleja sobre todo cuánta presión de sueño llevas a la cama. Dormirte a los pocos minutos de apoyar la cabeza puede ser señal de que estás demasiado cansado [1].

En los laboratorios se ve lo mismo. Cuando se mide lo rápido que la gente se duerme en siestas programadas durante el día, los tiempos son más cortos tras perder sueño, de madrugada, después de tomar medicamentos sedantes y en personas con trastornos que dan mucha somnolencia, como la narcolepsia o la apnea del sueño [6]. Aun así, la variación entre personas es tan grande que esa prueba no tiene un umbral que separe con claridad a sanos de enfermos [6]: tu velocidad es una pista, no un diagnóstico.

El problema es que tu propia sensación de cansancio engaña. En un estudio muy citado, adultos sanos pasaron 14 noches seguidas con 6 o con 4 horas en la cama. Su rendimiento en pruebas cognitivas fue empeorando noche tras noche, hasta déficits comparables a pasar hasta dos noches enteras sin dormir, mientras su somnolencia percibida apenas subía después de los primeros días [7]. Dormirte nada más tocar la almohada puede ser una de las señales más sinceras que tienes. Si quieres poner cifra a lo que debes, la calculadora de deuda de sueño la suma a partir de tus últimas noches.

La versión diurna es quedarte dormido nada más sentarte: en el sofá a las diez, en una reunión o de copiloto en un trayecto corto. Es más común de lo que parece, porque cerca del 40 % de los adultos dice dormirse de día sin querer al menos una vez al mes [8]. Común no es inofensivo: la somnolencia al volante causa accidentes graves y muertes [8]. Si alguna vez notas que se te cierran los ojos conduciendo, para en un sitio seguro y tómatelo como un aviso.

Prueba sencilla: date más horas de sueño

Durante dos semanas, mantén fija la hora de levantarte y adelanta un poco la de acostarte, entre media hora y una hora. Apunta en un diario cuándo te acuestas, cuándo te despiertas, las siestas y lo despierto que te sientes en distintos momentos del día [9]. Si dormirte empieza a llevarte algo más de tiempo y las cabezadas de día desaparecen, es probable que arrastraras una deuda de sueño, y lo sensato es proteger ese tiempo extra.

Cuándo consultar al médico

Pide cita si casi todas las noches tardas una hora o más en dormirte [1], si el problema dura tres meses o más [2] o si te está afectando al ánimo, al trabajo o a la seguridad. Para el insomnio crónico en adultos se recomienda la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) [2].

En el extremo rápido, consulta si tienes sueño de día o te levantas sin sentirte descansado aunque te des tiempo suficiente en la cama, si te cuesta adaptarte al trabajo por turnos o si das cabezadas en tareas rutinarias, sobre todo al conducir [9]. También si alguien nota que roncas fuerte, que tu respiración se para y vuelve, o si te despiertas a menudo para orinar: pueden ser síntomas de apnea del sueño [11]. Y si la somnolencia de día no mejora aunque duermas lo suficiente, o notas debilidad muscular repentina al reírte, la narcolepsia es una de las causas a descartar [10].

En la consulta estarás bien despierto, así que el médico puede no detectar el problema si no lo mencionas tú [9]. Lleva el diario de esas dos semanas: horarios de días laborables y libres, lo que tardas en dormirte, si roncas y cuántas veces das cabezadas de día [9].

Preguntas frecuentes

¿Es malo tardar media hora en dormirse?

De vez en cuando, no. Empieza a importar cuando pasa casi todas las noches. La guía para pacientes de la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño pregunta si tardas más de 30 minutos en dormirte como una de las pistas de insomnio, junto con síntomas de día como cansancio o falta de energía [2]. Se habla de insomnio crónico cuando ocurre al menos tres veces por semana durante al menos tres meses [2].

¿Es normal dormirse en menos de cinco minutos?

Alguna vez, después de una noche corta o un día agotador, sí. Como costumbre, sugiere que te falta sueño: quedarte dormido a los pocos minutos de apoyar la cabeza en la almohada puede ser señal de que estás demasiado cansado [1]. Si después de un par de semanas durmiendo más sigue igual, coméntalo con tu médico.

¿Se tarda más en dormirse con la edad?

Un poco, de media. Un gran metaanálisis de estudios de sueño en personas sanas observó que la latencia aumenta con la edad en los adultos, aunque el efecto dependía mucho de lo bien que se hubiera descartado a participantes con problemas de salud [3]. Un cambio grande en lo que tardas merece comentarse con el médico, tengas la edad que tengas.

¿Cómo sé cuánto tardo en dormirme sin mirar el reloj?

Basta con una idea aproximada. Puedes fijarte en si te parece más o menos de lo habitual, usar como temporizador un audio relajante de duración conocida o mirar la hora alguna vez, sin estar pendiente de ella [1]. Los relojes y pulseras dan estimaciones, pero pueden confundir el rato que pasas tranquilo en la cama sin intentar dormir con una latencia larga [1].

¿Dormirse muy rápido puede ser narcolepsia?

Puede ser una pieza, pero la narcolepsia tiene un patrón propio: somnolencia de día intensa que no mejora aunque duermas lo suficiente por la noche y, a veces, episodios de debilidad muscular repentina con emociones fuertes como la risa [10]. Solo un médico, normalmente con un estudio del sueño, puede decirlo. No te diagnostiques por lo rápido que te duermes.

Fuentes

  1. Cleveland Clinic. What Is Sleep Latency? How It Impacts Sleep
  2. American Academy of Sleep Medicine (Sleep Education). Insomnia Sleep Disorder
  3. Ohayon MM, Carskadon MA, Guilleminault C, Vitiello MV, Sleep. Meta-Analysis of Quantitative Sleep Parameters From Childhood to Old Age in Healthy Individuals: Developing Normative Sleep Values Across the Human Lifespan (2004)
  4. Morgenthaler T et al., American Academy of Sleep Medicine, Sleep. Practice Parameters for the Psychological and Behavioral Treatment of Insomnia: An Update. An American Academy of Sleep Medicine Report (2006)
  5. National Heart, Lung, and Blood Institute (NIH). How Sleep Works: Your Sleep/Wake Cycle
  6. Arand D et al., Sleep. The clinical use of the MSLT and MWT (2005)
  7. Van Dongen HPA et al., Sleep. The Cumulative Cost of Additional Wakefulness: Dose-Response Effects on Neurobehavioral Functions and Sleep Physiology From Chronic Sleep Restriction and Total Sleep Deprivation (2003)
  8. National Heart, Lung, and Blood Institute (NIH). What Are Sleep Deprivation and Deficiency?
  9. National Heart, Lung, and Blood Institute (NIH). Sleep Deprivation and Deficiency: Diagnosis
  10. Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS, NIH). Narcolepsia
  11. Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre (NHLBI, NIH). Apnea del sueño - Síntomas
  12. MedlinePlus en español (Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.). Insomnio: MedlinePlus enciclopedia médica
John Smit

Revisado por

John SmitInvestigador del sueño y divulgador

John Smit lleva diez años trabajando en investigación del sueño en grandes empresas y tiene una titulación en un campo afín. Revisa las guías y calculadoras de LibroSalud; cada página revisada muestra su nombre y la fecha de la revisión. Cómo creamos nuestro contenido.

Esta página ofrece información general, no consejo médico. Las necesidades de sueño varían; si tienes insomnio persistente, ronquidos fuertes, pausas en la respiración o somnolencia diurna que afecta a tu seguridad, consulta a un médico.